Cristina DiLeo está enterrada en deudas. Los últimos tres meses no ha conseguido facturar, como diseñadora, ni para cubrir los gastos mínimos y los pocos ahorros que tenía se acercan a números rojos. La idea de dedicarse a sus pinturas se aleja al tiempo que ve un trabajo de camarera en el horizonte.

Mario, el hombre con quien salía hacía casi seis meses, el hombre con quien se había empezado a plantearse formar una familia, le ha confesado que es casado y no quiere dejar a su esposa ni a sus tres hijos.

Una extraña carta de una abogada danesa le pide una reunión, en la que le comunican que ese padre que nunca conoció le ha dejado en herencia una casa en una zona rural cerca de Hoven, con la condición de vivir allí durante un año con los gastos pagados.

Contra todo sentido común Cristina se muda a la campiña danesa sin saber lo que va a encontrar cuando llegue y sin conocer el idioma, huyendo de su vida.

¿Podrá finalmente encontrarse a sí misma?